Existe un mito peligroso que dice que si no tienes un estatus migratorio legal en los Estados Unidos, no tienes derecho a reclamar justicia tras un accidente. Esto es falso.
La Justicia es para todos
Existe un mito peligroso que dice que si no tienes un estatus migratorio legal en los Estados Unidos, no tienes derecho a reclamar justicia tras un accidente. Esto es falso. La ley protege a la persona afectada, no a su pasaporte. Si has sufrido lesiones por la negligencia de otro, tienes el derecho legal de exigir una compensación, sin importar tu situación migratoria.
Tu estatus no es una barrera En el sistema legal de los Estados Unidos, el derecho a buscar reparación por daños personales está garantizado. Los tribunales civiles se enfocan en quién causó el daño y quién debe pagarlo. En la mayoría de los estados, incluyendo Florida, tu estatus migratorio es irrelevante para determinar la responsabilidad de un accidente de auto o una lesión laboral.
El miedo a la deportación
¿Es seguro demandar? Muchos inmigrantes sufren en silencio por miedo a ser reportados a las autoridades migratorias (ICE). Debes saber que, en un caso de lesiones personales, el sistema leg
Confidencialidad: Tu abogado tiene el deber de proteger tu información.
Protección judicial: En muchos casos, los jueces prohíben que se mencione el estatus migratorio durante el juicio para no influir en el jurado.al tiene protecciones para evitar que la otra parte use tu estatus como una táctica de intimidación.
¿Qué tipo de compensación puedes recibir?
Al igual que cualquier ciudadano, como inmigrante indocumentado tienes derecho a reclamar:
- Gastos médicos: Pago de facturas de hospital, terapias y medicamentos.
- Dolor y sufrimiento: Compensación por el impacto emocional y físico que el accidente causó en tu vida.
- Pérdida de ingresos: Si las lesiones te impiden trabajar, puedes reclamar el dinero que has dejado de ganar (aunque este punto puede tener matices técnicos según el estado).
No firmes nada sin asesoría
Es común que las compañías de seguros intenten aprovecharse de la vulnerabilidad de la comunidad inmigrante ofreciendo acuerdos mínimos o insinuando que “podrías tener problemas” si escalas el caso. No caigas en la trampa. Antes de hablar con cualquier ajustador, necesitas un aliado que hable tu idioma y conozca la ley.

